Primero, fueron las candidaturas testimoniales. Después, Kirchner anticipando que si el oficialismo pierde la mayoría legislativa el país volverá a caer en el "vacío de poder de 2001". Luego llegó la máxima autoridad política de la Argentina, el jefe de Estado, la propia Presidenta de la Nación, para decir que el 28 de junio "está en juego la estabilidad democrática".
Han sembrado el pánico en la Argentina, una obra siniestra que ya se sugiere se ha montado para escenificar una salida anticipada. Es el terror en una de sus máximas expresiones (no la peor).
El Prisionero reafirma su intención de votar a la oposición. Se niega a vivir en un país donde gobernantes de dudosa estabilidad emocional apelen al miedo para aplicar un modelo de negocios y ganen. Y no quiere que se vayan antes. Quiere que terminen en 2011 para hacerse cargo del tremendo quilombo que armaron en los últimos dos años y monedas.
miércoles, 29 de abril de 2009
lunes, 27 de abril de 2009
Ha vuelto el terrorismo de Estado II
"Desde acá le quiero decir a todos los argentinos que nos escuchen, que tengan en claro que si no hubiera memoria y no tuviéramos la mayoría en el Congreso, la Argentina volvería a caer en el vacío y en la crisis de 2001"
Néstor Kirchner, anoche, en el Luna Park. Juega al misterio y no confirma su candidatura, que todos los ministros del gabinete nacional que hablan en off con los medios no paran de confirmar.
martes, 21 de abril de 2009
Balance y despedida
Se van. Ya sea a principios de julio o en diciembre de 2011, los Kirchner se van. Es probable que ni siquiere haya un Kichner en las boletas de las elecciones legislativsa de junio próximo. Se van, y no volverán a gobernar la Argentina por mucho tiempo (no digo nunca más porque la historia ha demostrado que este es un país generoso).
Daniel Scioli aparece como el garante de la salida ordenada. La figura post-kirchnerista del Frente para la Victoria. Y quizás sea el único candidato en el principal distrito del país en junio próximo.
Como homenaje, el balance K del Prisionero en cinco puntos:
1- La economía cerró a fines del año anterior el ciclo más vigoroso de crecimiento de los últimos cien años. ¿Fue todo gracias a Kirchner? No. Fue en gran parte gracias al mundo. Kirchner hizo que todo fuera más rápido, pero falló en el gran desafío de fondo: estabilizar la performance, sostenerla. (Se me ocurren un par de analogías sexuales, pero es tan obvio que mejor dejo que la mente de los lectores vuelen libremente).
2- La distribución del ingreso es la misma que en los '90. Lo dice Artemio, a quién no se lo puede acusar justamente de opositor. Los trabajadores se llevan un porcentaje mayor de la riqueza que los capitalistas, pero la concentración no mejoró. La pobreza muestra el mismo panorama: 30%, igual que en los denostados '90. Sólo salieron de la pobreza los que entraron por la hecatombe 1998-2002. Hubo, eso sí, una mejora en el desempleo, pero a costas, en parte, de una mayor informalidad.
3- Dos indicadores claves del desarrollo muestran falencias estructurales. En salud, el país sufre la peor epidemia de dengue de la historia y se incrementó la tasa de mortalidad infantil. En educación, se aprobó una nueva ley cuyo cumplimiento está en duda, y los principales distritos no cumplen los 180 días obligatorios de clase.
4- Después del pago al FMI, de la quita del 66% a los acreedores, y sin contar los holdouts, la deuda ya volvió a los niveles de 2001, en plata y en relación con lo que produce el país. Hay menos deuda en dólares, sí; los vencimientos son más piolas, es verdad. Pero debemos tanto como hace ocho años, habiendo cancelado una parte y acordado con los acreedores no pagar otra.
5- Hubo un avasallamiento institucional sin precedentes. Un intervencionismo salvaje. El ícono de esa estrategua fue el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Todo bajo un paradigma castrense anacrónico: "Subordinación y valor". El Congreso, los organismos de control, las empresas, los sindicatos, la libertad de prensa, el derecho a la propiedad. Todos quedaron subordinados a la defensa no de la instauración de un modelo de un país, sino de un modelo de negocios.
Daniel Scioli aparece como el garante de la salida ordenada. La figura post-kirchnerista del Frente para la Victoria. Y quizás sea el único candidato en el principal distrito del país en junio próximo.
Como homenaje, el balance K del Prisionero en cinco puntos:
1- La economía cerró a fines del año anterior el ciclo más vigoroso de crecimiento de los últimos cien años. ¿Fue todo gracias a Kirchner? No. Fue en gran parte gracias al mundo. Kirchner hizo que todo fuera más rápido, pero falló en el gran desafío de fondo: estabilizar la performance, sostenerla. (Se me ocurren un par de analogías sexuales, pero es tan obvio que mejor dejo que la mente de los lectores vuelen libremente).
2- La distribución del ingreso es la misma que en los '90. Lo dice Artemio, a quién no se lo puede acusar justamente de opositor. Los trabajadores se llevan un porcentaje mayor de la riqueza que los capitalistas, pero la concentración no mejoró. La pobreza muestra el mismo panorama: 30%, igual que en los denostados '90. Sólo salieron de la pobreza los que entraron por la hecatombe 1998-2002. Hubo, eso sí, una mejora en el desempleo, pero a costas, en parte, de una mayor informalidad.
3- Dos indicadores claves del desarrollo muestran falencias estructurales. En salud, el país sufre la peor epidemia de dengue de la historia y se incrementó la tasa de mortalidad infantil. En educación, se aprobó una nueva ley cuyo cumplimiento está en duda, y los principales distritos no cumplen los 180 días obligatorios de clase.
4- Después del pago al FMI, de la quita del 66% a los acreedores, y sin contar los holdouts, la deuda ya volvió a los niveles de 2001, en plata y en relación con lo que produce el país. Hay menos deuda en dólares, sí; los vencimientos son más piolas, es verdad. Pero debemos tanto como hace ocho años, habiendo cancelado una parte y acordado con los acreedores no pagar otra.
5- Hubo un avasallamiento institucional sin precedentes. Un intervencionismo salvaje. El ícono de esa estrategua fue el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Todo bajo un paradigma castrense anacrónico: "Subordinación y valor". El Congreso, los organismos de control, las empresas, los sindicatos, la libertad de prensa, el derecho a la propiedad. Todos quedaron subordinados a la defensa no de la instauración de un modelo de un país, sino de un modelo de negocios.
"Psicobolcheprogre"
Algunos foristas de La Nacion son intratables, verdaderos casos de estudio. Pero otros tienen salidas realmente geniales y hasta trabajan en equipo. Basta ver los comentarios a la nota sobre el papelón de Aníbal Ibarra durante una entrevista con Daniel Malnatti, de Telenoche, durante la cual supuestamente se desató un operativo clamor por el ex jefe de Gobierno porteño.
Yanketruz, al parecer un fiel representante del conservadurismo local, se despacha primero con un "clásico progre argentino..." a los que denosta con una serie de adjetivos descalificativos de baja monta. Pero después aparece Sostiene_Pereira, que sube la apuesta llamando a Ibarra "psicoprogre", un "porteño de café". Y ahi nomás se suma tzolomania para engendrar el término "Psicobolcheprogre". Genial.
Yanketruz, al parecer un fiel representante del conservadurismo local, se despacha primero con un "clásico progre argentino..." a los que denosta con una serie de adjetivos descalificativos de baja monta. Pero después aparece Sostiene_Pereira, que sube la apuesta llamando a Ibarra "psicoprogre", un "porteño de café". Y ahi nomás se suma tzolomania para engendrar el término "Psicobolcheprogre". Genial.
lunes, 20 de abril de 2009
Ajedrez proselitista
¿Vieron esas movidas de los jugadores profesionales de ajedrez para forzar al contrincante a hacer algo que no quiere? Eso es lo que acaban de hacer los muchachos de Pro. Algo así como hacer jugar a la reina para obligar al contrario a mover el rey pero sin que toque los peones. Brillante.
¿Va a renunciar Scioli para ser candidato? No. ¿Van a renunciar los barones del conurbano para ser candidatos? No. ¿La oposición logró tomar la iniciativa y a la vez arrinconar al oficialismo? Si.
Supongamos que el kirchnerismo sigue adelante con las candidaturas "testimoniales", una idea que de por sí no parece haber impactado favorablemente en la opinión pública. Van a tener que encontrar la manera de contrarrestrar el gesto de la oposición o comerse con dulce de leche durante toda la campaña que los tilden de especuladores, hermitaños de la vieja política.
Supongamos que el kirchnerismo desiste de las candidaturas "testimoniales". Kirchner se convierte en el único caballito de batalla de la lista oficial en el principal distrito del país, por más que salga de campaña con todo el aparato (¿todo el aparato?). Lejos de ser el pura sangre que arrasó en 2005 y 2007, Kirchner es ahora más bien un percherón fiero y cansado.
Cualquiera sea el escenario, hay que reconocer que la movida de Michetti es inteligente y va a rendir frutos, sobre todo por lo de Solá, que movió igual. Si, nadie cree mucho que haya una estructura sólida y programática detrás de las listas opositoras, y si, es una movida política que esconde la verdadera intención de fondo: arrasar en Capital y ganar la provincia para quedar bien posicionados para 2011. Pero, con todo, es mejor que la verdura de la candidatura testimoniales. Es una mojada de oreja al kirchnerismo, que movió primero, y movió mal. ¿Habrá jaque mate?
¿Va a renunciar Scioli para ser candidato? No. ¿Van a renunciar los barones del conurbano para ser candidatos? No. ¿La oposición logró tomar la iniciativa y a la vez arrinconar al oficialismo? Si.
Supongamos que el kirchnerismo sigue adelante con las candidaturas "testimoniales", una idea que de por sí no parece haber impactado favorablemente en la opinión pública. Van a tener que encontrar la manera de contrarrestrar el gesto de la oposición o comerse con dulce de leche durante toda la campaña que los tilden de especuladores, hermitaños de la vieja política.
Supongamos que el kirchnerismo desiste de las candidaturas "testimoniales". Kirchner se convierte en el único caballito de batalla de la lista oficial en el principal distrito del país, por más que salga de campaña con todo el aparato (¿todo el aparato?). Lejos de ser el pura sangre que arrasó en 2005 y 2007, Kirchner es ahora más bien un percherón fiero y cansado.
Cualquiera sea el escenario, hay que reconocer que la movida de Michetti es inteligente y va a rendir frutos, sobre todo por lo de Solá, que movió igual. Si, nadie cree mucho que haya una estructura sólida y programática detrás de las listas opositoras, y si, es una movida política que esconde la verdadera intención de fondo: arrasar en Capital y ganar la provincia para quedar bien posicionados para 2011. Pero, con todo, es mejor que la verdura de la candidatura testimoniales. Es una mojada de oreja al kirchnerismo, que movió primero, y movió mal. ¿Habrá jaque mate?
viernes, 17 de abril de 2009
No aclares que oscurece
Uno de los pocos funcionarios valiosos que tenía la constelación kirchnerista era Santiago Montoya. Y me refiero a la constelación kirchnerista porque en las últimas horas el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, a dado varias muestras de kirchnerismo puro (que no es lo mismo que ser kirchnerista).
Polémico, odiado al principio, respetado al final, Montoya se tomó siempre muy en serio su trabajo de recaudador. Puso siempre la cara en los particulares operativos que él y su equipo diseñaron para recaudar y cambiar la cultura tributaria en un país acostumbrado a evadir. Persiguió a todos, pero sobre todos a los más ricos, y nunca tuvo problemas en pasarse horas hablando con uno o varios periodistas para evangelizar sus medidas. Era, en definitiva, un funcionario serio.
Ironías del destino, Scioli expulsó al hombre encargado de conseguirle recursos para conseguir recursos. Así de simple. Y hoy, intentando mostrar una independencia cuasi-inexistente, dijo: "Yo soy responsable de armar mi gobierno y prueba de ello es que si se repasa todo lo que es el armado de mi gobierno, se van a dar cuenta con toda claridad que tiene absolutamente mi impronta".
Lo malo del dinero (y del poder) es que a veces te lleva a hacer cosas que no queres hacer.
Polémico, odiado al principio, respetado al final, Montoya se tomó siempre muy en serio su trabajo de recaudador. Puso siempre la cara en los particulares operativos que él y su equipo diseñaron para recaudar y cambiar la cultura tributaria en un país acostumbrado a evadir. Persiguió a todos, pero sobre todos a los más ricos, y nunca tuvo problemas en pasarse horas hablando con uno o varios periodistas para evangelizar sus medidas. Era, en definitiva, un funcionario serio.
Ironías del destino, Scioli expulsó al hombre encargado de conseguirle recursos para conseguir recursos. Así de simple. Y hoy, intentando mostrar una independencia cuasi-inexistente, dijo: "Yo soy responsable de armar mi gobierno y prueba de ello es que si se repasa todo lo que es el armado de mi gobierno, se van a dar cuenta con toda claridad que tiene absolutamente mi impronta".
Lo malo del dinero (y del poder) es que a veces te lleva a hacer cosas que no queres hacer.
Sandeces que no suman
"Es una vergüenza que se diga que el dengue surja de la pobreza"
Néstor Kirchner, ayer, defendiendo lo indefendible, ocultando lo inocultable, desviando la atención de lo indesviable, restando a más no poder para oxidar la confrontación histórica, útil en el pasado, inútil para los tiempos que corren.
"No hay política de seguridad sin participación de la gente"
Sergio Massa, hoy, intentando trasladarle a la gente un problema que desde hace cinco años la gestión kirchnerista no supo resolver por ningún lado y ahora explota por todos lados. La secuela de la famosa declaración de la "sensación de inseguridad".
"El nuevo sistema será gratuito, transparente y seguro"
Ricardo Echegaray, hoy, al presentar otra medida que se suma a la pala de medidas intervencionistas (económicas, institucionales, políticas) del gobierno, que si de algo carecieron fue, justamente, de transparencia.
"Necesitamos tener a alguien que defienda en el Congreso temas claves para la ciudad. Que batalle por cuestiones como el puerto y el traspaso de la policía. Es fundamental para que todo el esfuerzo que estamos haciendo rinda más"
Mauricio Macri, hoy, intentando defender la postulación de Gabriela Michetti y defenestrando, a la vez, a su bloque de diputados nacionales, a quienes indirectamente parece achacarles no defender lo suficiente "ser Pro".
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